Vizcaya Weekly

Más reacción que convicción

La semana pasada cerro con una señal potente, los mercados decidieron mirar más allá del conflicto en Medio Oriente.

Alan Levi
21.4.2026

La reapertura del estrecho de Ormuz, la caída del petróleo y la expectativa de una desescalada permitieron que la renta variable global retomara con fuerza el tono positivo. En Estados Unidos, el S&P 500 no solo recuperó rápidamente, sino que volvió a marcar máximos históricos, en uno de los rebotes más rápidos que se recuerden. El Nasdaq, por su parte, extendió su racha alcista impulsado por tecnología y todo el ecosistema vinculado a la inteligencia artificial, reforzando una narrativa que vuelve a tomar protagonismo: TINA, “there is no alternative”.

Pero ese optimismo duró poco. Durante el fin de semana volvieron las tensiones entre Estados Unidos e Irán, con nuevos incidentes, amenazas e incertidumbre respecto a las negociaciones, lo que volvió a generar preocupación y tuvo un impacto inmediato en los mercados.

Este tipo de movimientos deja una idea importante: hoy el mercado está muy sensible a la geopolítica y cualquier noticia puede cambiar rápidamente el ánimo de los inversionistas, pasando de optimismo a cautela en cosa de horas.

Aun así, hay factores que siguen sosteniendo a los mercados. Uno de los más importantes es la temporada de resultados de las empresas, que hasta ahora ha sido positiva. Muchas compañías, especialmente del sector tecnológico, han mostrado buenos números, lo que ayuda a justificar los niveles actuales de las bolsas.

Además, la economía en Estados Unidos sigue mostrando cierta solidez. Si bien hay algunos datos más débiles, el consumo se mantiene firme y no se observa un deterioro importante en la actividad. Esto le da tranquilidad al mercado en el corto plazo.

Sin embargo, hay un punto donde no todos están de acuerdo. Si bien las bolsas han recuperado con fuerza, las tasas de interés se mantienen altas. En simple, el mercado de acciones está más optimista que el mercado de bonos. Esto refleja que todavía hay dudas sobre lo que viene, especialmente en términos de inflación y decisiones de la Reserva Federal.

Parte de esa diferencia se explica por lo que viene en política monetaria. El mercado ya no solo mira a la Reserva Federal actual, sino también a quién podría liderarla en el futuro. La posible llegada de Kevin Warsh y la expectativa de recortes de tasas más agresivos hacia adelante abren nuevas preguntas, especialmente para la renta fija. En paralelo, estas expectativas siguen dando soporte a las acciones.

Mirando hacia adelante, esta semana estará marcada por dos temas principales. Por un lado, la evolución del conflicto en Medio Oriente, donde cualquier avance o retroceso en las negociaciones puede mover los mercados rápidamente. Por otro, la temporada de resultados sigue avanzando, con empresas importantes como Tesla e Intel reportando, lo que ayudará a tomarle el pulso a la economía real.

En resumen, el mercado sigue avanzando, pero no de forma lineal. Hay buenas noticias que empujan hacia arriba, pero también riesgos que aparecen constantemente. Y en este contexto, lo que seguimos viendo es un mercado que se mueve más por reacción que por convicción.

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