Vizcaya Weekly

Con lupa en mano

El mercado sigue avanzando, pero como en una carrera, hay unos pocos que van sacando ventaja —principalmente compañías ligadas a inteligencia artificial— mientras el resto del pelotón avanza más atrás y con mayor cautela.

Alan Levi
28.4.2026

Es un escenario donde el impulso existe, pero todavía no logra expandirse al conjunto del mercado.

La semana pasada fue una buena muestra de esta dinámica. Mientras en Estados Unidos los principales índices continuaron avanzando, con el S&P 500 consolidándose en niveles altos y el Nasdaq nuevamente marcando el ritmo, en Europa y buena parte del resto del mundo el tono fue bastante más débil. El resultado es un mercado a dos velocidades, donde el liderazgo sigue extremadamente concentrado en el ecosistema de inteligencia artificial, particularmente en semiconductores, que continúan siendo el motor principal de las recientes alzas.

Ese liderazgo no es casual. Las compañías más expuestas a inteligencia artificial siguen mostrando crecimientos muy por sobre el promedio, lo que explica por qué el mercado las sigue premiando con tanta fuerza. De hecho, el sector de semiconductores acumula semanas con alzas poco habituales, reflejando una narrativa que sigue completamente vigente.

Por otro lado, el contexto macro y geopolítico sigue lejos de estar resuelto. El conflicto en Medio Oriente volvió a escalar y el estrecho de Ormuz continúa siendo el principal foco de atención. El impacto ya es evidente, generando ruido especialmente en economías más dependientes de la energía, como las europeas. Este factor ayuda a explicar por qué la divergencia entre regiones se ha hecho más evidente en las últimas semanas.

En ese sentido, el mercado está conviviendo con dos fuerzas que empujan en direcciones distintas. Por un lado, una narrativa alcista ligada a la inteligencia artificial y al crecimiento de utilidades. Por otro, un entorno macro más incierto, marcado por tensiones geopolíticas, precios de energía altos y señales mixtas en distintas economías.

A nivel de datos, la semana dejó señales interesantes. En Estados Unidos, el consumo sigue mostrando resiliencia, con ventas del sector retail por sobre lo esperado y un mercado inmobiliario que, pese a tasas altas, empieza a mostrar cierta reactivación. En contraste, Europa continúa más rezagada, con indicadores de actividad que se mantienen en terreno contractivo y una mayor sensibilidad a un eventual shock energético prolongado.

Y si la semana pasada estuvo marcada por esta divergencia, la que comienza será todo menos tranquila. En el frente macro, tendremos decisiones de prácticamente todos los grandes bancos centrales, con especial foco en la Reserva Federal, donde el mercado no espera movimientos en tasas, pero sí estará atento al tono y a las señales respecto al escenario de inflación y crecimiento.

En paralelo, entramos en el punto más intenso de la temporada de resultados. Un porcentaje muy relevante de compañías del S&P 500 reportarán esta semana, incluyendo varias de las principales tecnológicas, donde cinco de las “Siete Magníficas” darán a conocer sus resultados. Aquí estará una de las claves más importantes: validar si el fuerte crecimiento de utilidades, especialmente en el segmento ligado a inteligencia artificial, será capaz de seguir sosteniendo el rally.

Para esta semana, el mensaje de fondo sigue siendo claro: el mercado está premiando crecimiento, innovación y productividad, aunque de manera muy concentrada. La clave hacia adelante no será solo si el rally continúa, sino si logra ampliarse o si seguimos en esta carrera donde unos pocos sacan ventaja mientras el resto avanza con mayor cautela.

Como siempre, será una semana que nos dejará varias respuestas, pero probablemente también nuevas preguntas, que te invitamos a descubrir en el Weekly de la próxima semana.

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